Tiempo ha pasado desde que el responsable económico del Govern Balear, Carles Manera, acuñara la expresión «infraestructuras silenciosas» para definir el nuevo modelo de gestión del actual ejecutivo autonómico que, concretamente en Santa Eulària, padecemos en su máxima expresión. Este modelo de «infraestructuras silenciosas» pretende, en principio, mejorar servicios en distintos ámbitos como sanidad, medio ambiente, nuevas tecnologías y educación, entre otros.
Ya hace años, allá por el 99, el IES Xarc padecía un problema de masificación, del que un servidor habla con conocimiento de causa, cuyas consecuencias fueron, entre otras, el cambio de horarios de los estudios de bachillerato llevándose a cabo en turno de tarde, el aumento de la conflictividad escolar y del fracaso escolar, el aumento de la dificultad a la hora de cumplir con los temarios y desarrollar la actividad docente de una manera adecuada, con el consecuente prejuicio para el profesorado y el alumnado, e incluso se llegaron a realizar clases de inglés en los laboratorios de química. Todo esto ocasionó un desprestigio del instituto solamente recuperado por el continuo buen hacer del profesorado, del que, por otra parte, solo puedo tener palabras de agradecimiento. La solución, aunque transitoria, llegó con la construcción de un anexo en el mismo recinto del instituto y, ya más tarde, la apertura del IES Balàfia en Sant Llorenç, que descongestionaron, parcialmente, la situación del instituto de Santa Eulària, ya que los alumnos procedentes de Sant Joan y Sant Carles dejaron de realizar sus estudios en el IES Xarc.
Simultáneamente, ha seguido aumentando la población del municipio de Santa Eulària y con ello el número de personas en edad escolar obligatoria además de construirse un nuevo colegio en el municipio.
A finales de la pasada legislatura, se puso en marcha la planificación de un nuevo instituto para evitar que se produjesen las consecuencias nefastas de una masificación. Sin embargo, con la reedición del Pacto, dicho interés en planificar el nuevo instituto desapareció, alegando, desde la conselleria de Educación y Cultura, que no tenían conocimiento de lo actuado anteriormente, manteniendo una actitud de desconocimiento a pesar de la argumentación del Consejo Escolar Municipal sobre la conveniencia de la realización de un nuevo instituto y del ofrecimiento de un solar, por parte del Ayuntamiento de Santa Eulària, en el año 2007.
Recientemente, de manera repentina, ha surgido un interés inusual en la construcción de un instituto, dígase «infraestructura silenciosa», lo cual ha sorprendido de manera grata, aunque, a más de uno, con recelo. Y no puede ser de otra manera si tenemos en cuenta que los presupuestos de la comunidad están, desgraciadamente, prorrogados, que no existe partida presupuestaria para realizar la infraestructura, que la realización de un nuevo instituto conlleva la realización de una tramitación, planificación y una serie de estudios que tardan, como mínimo, un periodo de dos años.
En conclusión, los miembros de Nuevas Generaciones entendemos que el nuevo instituto es necesario para paliar la, ya inevitable, masificación con las consecuencias adversas que conlleva además de evitar una enseñanza deficitaria. Asimismo, permitiría a los alumnos del Sant Carles realizar sus estudios secundarios en Santa Eulària, aliviando por otra parte el instituto de Sant Llorenç. Asimismo, sería posible ampliar la oferta de Formación Profesional introduciendo nuevos estudios inexistentes en la isla o evitando el desplazamiento a otros municipios. A nuestro pesar, entendemos que el repentino interés obedece a un lavado de imagen, por parte del Govern Balear ante la proximidad de las elecciones locales y autonómicas, debido a la falta de interés, para llevar a cabo un nuevo instituto en Santa Eulària y el anuncio, ni siquiera oficial sino por prensa, de la instalación de barracones «silenciosos», por quienes se vanaglorian de defender los intereses de los jóvenes. Por todo ello, esperamos que las urnas, en mayo, de manera «silenciosa», despejen el futuro del nuevo instituto de Santa Eulària.